Control de accesos para gimnasios: abierto aunque no haya nadie.
Torno, lector de QR o puerta conectada, unidos a las cuotas de tus abonados. Quien está al día entra; quien no, no. Y tú ves en el panel cuánta gente hay dentro ahora mismo.
- Acceso por torno, QR o apertura desde el móvil, con registro de cada entrada y salida
- Cuotas y abonos: si la cuota no está al día, el acceso se corta solo
- Aforo en tiempo real y control de plazas en clases dirigidas
- Luces y climatización ligadas al horario o a la presencia real
El gimnasio no cierra porque no haya gente. Cierra porque no hay quien abra.
Y mientras tanto, la cuota se cobra igual al que lleva tres meses sin venir y al que entró ayer con la tarjeta de un amigo.
Cómo se gestiona hoy
- El horario del gimnasio es el horario de la persona que tiene la llave.
- Tarjetas y llaveros que se prestan, se pierden y no se dan de baja.
- Cuotas caducadas que siguen entrando porque nadie lo comprueba en la puerta.
- No sabes cuánta gente hay dentro ni a qué horas se satura la sala.
- Las clases se apuntan en un papel en el corcho y siempre sobra o falta gente.
- Luces y aire funcionando a pleno rendimiento con la sala vacía.
Con Pórtico
- El abonado entra a cualquier hora dentro del horario que tú definas, sin personal.
- El acceso es personal e intransferible y se puede revocar al instante.
- El sistema comprueba la cuota en cada paso: si no está al día, no abre.
- Aforo en tiempo real en el panel, y registro de quién estaba y cuándo.
- Cada clase con sus plazas: el abonado reserva desde el móvil y el aforo se respeta.
- Iluminación y clima solo cuando hay actividad, con ahorro visible en factura.
Cuatro segundos desde la puerta hasta la sala.
- 01
Se identifica
Acerca su QR al lector del torno o abre la puerta desde la app. Sin tarjetas que prestar.
- 02
El sistema comprueba
Cuota al día, abono vigente, horario permitido y aforo disponible. Todo en el momento.
- 03
Entra y queda registrado
Se abre el torno y se anota la entrada. Al salir marca de nuevo y el aforo se actualiza.
- 04
La sala responde
Luces y climatización de la zona activa se ponen en marcha, y se apagan cuando toca.
Accesos, abonados y sala en el mismo sistema.
Torno, QR o cerradura
Elegimos el dispositivo según tu puerta y tu volumen: torno de trípode para control estricto, lector de QR para paso rápido o cerradura conectada cuando basta con abrir. Lo instalamos y lo dejamos funcionando.
Abonados y cuotas
Altas y bajas, tipos de abono, cuotas mensuales, bonos de sesiones y monedero. El estado de la cuota es lo que decide si la puerta abre, sin listas paralelas que mantener a mano.
Aforo y presencia
Entrada y salida marcadas dan aforo en tiempo real, límite máximo por sala y un histórico de ocupación por franja que te dice de verdad cuándo se llena.
Clases con plazas
Ciclo, pilates, funcional o consulta con cita: cada franja tiene su aforo y sus plazas reservables desde el móvil, con lista cerrada automáticamente al llenarse.
Domótica de sala
Iluminación y climatización por zonas, ligadas al horario, a la presencia o a las reservas. Ni la sala de spinning encendida a las once ni el vestuario helado al abrir.
Con tu marca
El abonado gestiona su cuota, sus clases y su acceso en la web del gimnasio, con tu logo y tus colores. No en una app genérica con el nombre de otro.
El gimnasio de Guarromán abre sin nadie en recepción.
Es el ejemplo que mejor explica de qué va esto: torno de acceso en la puerta, luces automáticas y abonados que gestionan su cuota y su entrada desde el móvil. El ayuntamiento dejó de necesitar a alguien físicamente en recepción durante todo el horario de apertura, y el gimnasio pasó a estar disponible muchas más horas.
El planteamiento se repite igual en un gimnasio privado: lo que cambia es si el que manda en la puerta es una cuota mensual, un bono de sesiones o una tarifa municipal por tipo de usuario.
Y como instalamos también el hardware, no tienes que coordinar a un proveedor de tornos con otro de software y que cada uno culpe al otro cuando la puerta no abre.
Lo que instalamos nosotros
- Tornos de trípode y lectores de QR.
- Cerraduras electrónicas y abrepuertas conectados.
- Control de iluminación por zonas.
- Control de climatización.
- Cámaras integradas en el panel cuando hacen falta.
- Puesta en marcha, formación y soporte directo.
Preguntas frecuentes
Sí, es exactamente para lo que está pensado. El abonado con la cuota al día pasa el QR por el lector o abre la puerta desde el móvil, entra y su acceso queda registrado. Si la cuota ha caducado o está bloqueado, no entra. Muchos gimnasios municipales lo usan para abrir a las siete de la mañana o hasta las once de la noche sin ampliar plantilla.
Depende de cuánto quieras controlar. Una cerradura o abrepuertas conectado es más barato y suficiente en instalaciones con confianza; el torno es lo que impide de verdad que entren dos con un solo acceso y lo que te da un aforo fiable. Instalamos ambas cosas y te decimos cuál te compensa según tu puerta y tu volumen.
Con el flujo de presencia: el abonado marca al entrar y al salir, así que en el panel ves el aforo en tiempo real y quién hay dentro. Es lo que permite poner un límite de aforo por sala o consultar a posteriori quién estaba en la instalación a una hora concreta.
Sí. Altas, tipos de abono, cuotas y renovaciones, con cobro por pasarela o monedero interno. Cuando una cuota deja de estar al día, el acceso se corta solo — sin que nadie tenga que acordarse de avisar en la puerta.
Se configuran como franjas con aforo: cada clase tiene sus plazas, el abonado reserva la suya desde el móvil y el sistema controla que no se pase del límite. Sirve igual para una sala de ciclo, una clase de pilates o una consulta con cita.
Sí. Se pueden ligar al horario de apertura, a la presencia real o a las reservas, de forma que la sala no esté climatizada e iluminada a las once de la noche sin nadie dentro. En instalaciones grandes es donde antes se paga la plataforma sola.
Es la primera pregunta seria que hace todo el mundo. Lo hablamos en la visita técnica: según la instalación se plantea respaldo de conexión o un modo de apertura alternativo para el personal, porque una puerta que no abre es un problema mayor que una reserva que no se registra.
Para los dos. El sistema es el mismo y cambia la configuración: un gimnasio privado suele apoyarse más en cuotas, bonos y clases, y uno municipal en tarifas por tipo de usuario y trazabilidad del cobro.
Pórtico en otros tipos de instalación
¿Cuántas horas más abriría tu gimnasio si la puerta se abriera sola?
Vemos tu puerta, tu volumen de abonados y tu horario, y te decimos qué hardware necesitas y qué te costaría — sin compromiso.