Bibliotecas, centros cívicos y casas de cultura

Reserva de salas y control de aforo sin colas ni listas en papel.

Puestos de estudio, aulas, salas de reuniones y espacios cedidos a asociaciones: el usuario reserva desde el móvil, el aforo se lleva solo y el acceso puede abrirse aunque no haya personal en el mostrador.

  • Reserva de puestos numerados o de plazas por aforo, según cada espacio
  • Control de aforo en tiempo real con entrada y salida registradas
  • Cesión de salas a asociaciones con solicitud y aprobación desde el panel
  • Acceso automatizado para abrir en horarios sin personal
El problema

En época de exámenes la sala se llena a las nueve y se vacía en falso a las once.

Media sala reservada con una mochila, gente esperando fuera y nadie con datos para decidir si hace falta abrir más horas.

Cómo se gestiona hoy

  • Lista en papel en el mostrador y turnos que dependen de quién llegó antes.
  • Puestos «reservados» con una chaqueta durante horas sin nadie sentado.
  • El aforo se cuenta a ojo, y en un pico nadie sabe cuánta gente hay dentro.
  • Las asociaciones piden la sala por teléfono o por email y se solapan las cesiones.
  • Fuera del horario del personal, el espacio está cerrado aunque haya demanda.
  • Ningún dato de uso con el que justificar ampliar horario o personal.

Con Pórtico

  • Cada usuario reserva su puesto o su plaza desde el móvil, con reglas iguales para todos.
  • Quien no aparece en el margen fijado libera la plaza automáticamente.
  • Aforo en tiempo real en el panel, con histórico por día y franja.
  • Las solicitudes de cesión llegan al panel y se aprueban o rechazan con su registro.
  • Acceso automatizado para abrir en horarios ampliados sin doblar turnos.
  • Informes de ocupación reales con los que defender el presupuesto del año siguiente.
Cómo funciona

Reservar un puesto tarda menos que hacer cola para preguntar si queda alguno.

  1. 01

    Consulta y reserva

    El usuario ve la disponibilidad real del espacio y reserva su puesto o su plaza para una franja.

  2. 02

    Recibe su acceso

    Se le genera su QR y un recordatorio. Si el espacio es de pago, abona en el mismo paso.

  3. 03

    Entra y marca

    Pasa su acceso al entrar y al salir. El aforo se actualiza y la plaza queda liberada al irse.

  4. 04

    El centro lo ve todo

    Ocupación en tiempo real, histórico por franja y registro de accesos en un único panel.

Para espacios públicos

Cada espacio con sus normas, todos en el mismo sistema.

Puestos numerados o aforo simple

La sala de estudio puede repartir puestos concretos; una sala polivalente, solo un número de plazas. Cada espacio se configura como pide su uso real, sin forzar un modelo único.

Solicitud y aprobación

Los espacios que se ceden — aulas, locales de ensayo, salas de reuniones — se marcan como pendientes de autorización, con solicitud, aprobación o rechazo y todo el histórico guardado.

Reglas por tipo de usuario

Cuántas reservas activas, con cuánta antelación y en qué franjas. Distinto para vecinos, estudiantes, asociaciones con convenio o personal del centro.

Acceso en horario ampliado

Puerta conectada o torno abiertos solo a quien tiene reserva vigente, con registro de cada entrada. Permite abrir por la noche o en fines de semana sin personal en el mostrador.

Avisos y recordatorios

El usuario recibe la confirmación y el recordatorio de su reserva, y el centro puede avisar de un cierre o de un cambio de horario sin llamar a nadie.

Datos para decidir

Ocupación por espacio, día y franja. Deja de discutirse por sensaciones si hace falta ampliar el horario de la sala de estudio: se mira el informe.

Más allá de la biblioteca

El mismo sistema gestiona el coworking, el aula y la sala de ensayo.

Los centros cívicos y las casas de cultura tienen el mismo problema que un polideportivo, solo que con sillas en vez de pistas: espacios que se solapan, cesiones que se gestionan por teléfono y horarios que dependen de quién esté en el mostrador.

En el polideportivo de Arquillos, la misma plataforma gestiona las pistas municipales y un espacio de coworking. No son dos sistemas: es una instalación más, con sus horarios, sus normas de acceso y sus tarifas si las tiene.

Eso significa que un municipio puede empezar por la sala de estudio y acabar teniendo biblioteca, centro cívico, pabellón y pistas en el mismo panel, con el mismo registro de vecinos y una sola cuenta por persona.

Espacios que se gestionan igual

  • Salas de estudio y puestos individuales.
  • Aulas de formación y talleres.
  • Salas de reuniones y locales de ensayo.
  • Espacios de coworking municipales.
  • Salones de actos y espacios cedidos a asociaciones.
  • Ludotecas y espacios infantiles con aforo.

Preguntas frecuentes

Sí. Un espacio puede tener plazas numeradas, de forma que el usuario reserva su puesto y no solo «una plaza». También se puede configurar al revés, como aforo simple sin asignación, si lo que quieres es controlar el número y no el sitio.

Con el flujo de presencia: el usuario marca al entrar y al salir, y el sistema lleva el aforo en tiempo real. Se puede fijar un límite máximo, cerrar la reserva al llenarse y liberar automáticamente las plazas de quien no aparece pasado un margen.

Es uno de los usos más frecuentes. La sala se marca como «requiere aprobación»: la asociación solicita la fecha, la petición queda pendiente y el responsable la aprueba o la rechaza desde el panel, con todo el histórico registrado.

Sí, con acceso automatizado: puerta conectada o torno abiertos solo a quien tiene reserva vigente, con registro de cada entrada. Es lo que permite mantener abierta una sala de estudio por la noche o en periodo de exámenes sin doblar turnos.

No. La reserva puede ser gratuita y el sistema funciona igual: gestiona la disponibilidad, el aforo y el acceso. Si en algún espacio sí hay tasa — un aula, un local de ensayo, un puesto de coworking — se activa el cobro solo para ese espacio.

Sí. Se configuran reglas por tipo de usuario: cuántas reservas activas puede tener, con cuánta antelación, en qué franjas y durante cuánto tiempo. Así una persona no puede bloquear la sala entera para toda la semana.

Sí, y es lo recomendable. La biblioteca, el centro cívico, el pabellón y las pistas se gestionan desde el mismo panel, con el mismo registro de usuarios y las mismas credenciales, cada espacio con sus normas.

¿Y si la sala de estudio pudiera abrir hasta medianoche?

Cuéntanos qué espacios gestionáis y cómo se reservan hoy, y te montamos una demo con vuestras salas y vuestras normas.